¡Qué fría está!

Resumen:

Cuando voy a la playa, me cuesta mucho darme un chapuzón. No puedo meterme dentro del agua de golpe. Voy entrando poco a poco. Despacito. Necesito acostumbrarme poco a poco a la temperatura del agua. Para pasar el tiempo, le doy vueltas en la cabeza a un montón de cosas.

Atención:

En este audio hay mucho viento. A veces puede ser difícil entender lo que digo. He pensado no publicarlo, pero al final he decidido hacerlo porque me parece un episodio divertido. Recuerda, además, que puedes leer la transcripción en nuestro blog.

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TRANSCRIPCIÓN

¡Hola chicos! ¿Qué tal? ¿Cómo va la semana? ¡Bienvenidos! Bienvenidos a un nuevo episodio de “Español con Juan”.

No sé si estáis escuchando el sonido de fondo. Me imagino que sí ¿No? Me imagino que sí. Y ya me imagino que sabéis dónde estoy ¿No? Estoy en la playa, claro que sí. Estoy en la playa.

Estoy en la playa y estoy contento porque no hay mucha gente, como dije la semana pasada, soy un poco tímido y prefiero, prefiero los lugares donde no hay mucha gente. Y estoy contento porque no hay mucha gente aquí en esta playa.

Es una playa muy, muy bonita, muy bonita y bueno espero que el viento no sea un problema porque creo que hace un poco de viento. Aquí en la playa está todo abierto y entonces está todo, se escucharía mejor en un estudio pero creo que es muy bonito hacer los podcast fuera, en la calle ¿No? Si el viento no es excesivo.

Ahora hace un poco de viento y estoy un poco preocupado porque quizás, quizás no se escuche bien pero bueno, voy a continuar porque me encanta, me encanta el sonido de las olas. Estoy en la orilla del mar, estoy en la orilla del mar ¿No? Estoy en la playa y estoy en la orilla del mar. Es donde llegan las olas ¿No? Las olas llegan a la orilla, la orilla del mar.

Estoy paseando por aquí, el agua está bastante fría porque estamos al final del verano, ya no hace el calor que hacía antes ¿Vale? Ya no hace el calor que hacía antes, el agua está más fría, el agua está mucho más fría pero yo creo que me voy a dar un baño ¿Eh? Me voy a dar un baño y me voy a dar un chapuzón, un chapuzón ¿Vale?

Se puede decir también: “Darse un chapuzón.” Me voy a dar un chapuzón, es decir voy a entrar, voy a entrar en el mar, voy a entrar en el mar. Estoy entrando, estoy entrando pero el agua está un poco fría ¿No?

Pero hay gente, hay gente que entra de golpe ¿No? Entra corriendo: “Pum, pum, pum” y se mete dentro del agua completamente, se lanza ¿No? Se lanza completamente y se mojan todo de la cabeza a los pies en un segundo. Yo eso no lo puedo hacer, yo tengo que entrar poco a poco, despacito, caminando poquito a poco.

Ay me va llegando el agua cada vez más arriba ¿No? Ahora tengo el agua, tengo el agua más o menos en las rodillas ¿No? Y me gusta, no sé, no sé qué es mejor sinceramente, no sé qué es mejor, no sé si es mejor entrar de golpe y pasar, pasar todo el mal rato ¿No? Eso es un mal rato, cuando lo pasas mal durante un momento, eso es un rato ¿No? Entonces un mal rato.

Entonces no sé si es mejor pasar el mal rato así, de golpe o entrar poco a poco como estoy haciendo yo, no lo sé. La verdad es que soy un poco, soy un poco cobarde, cobarde. ¿Entendéis, no? Lo contrario de valiente. No soy valiente ¿No? Soy cobarde, me da miedo, me da miedo el agua fría. No soporto, no soporto el agua muy fría ¿Vale?

Y lo que pasa es que bueno, cuando llevas un rato, cuando llevas un rato dentro el cuerpo se acostumbra ¿No? Y te parece bien, te parece bien, te parece normal. Pero cuando entras, cuando estás entrando qué frío, qué frío pero bueno. Lo haré poco a poco.

Estaba pensando que en el episodio anterior, se escucha de fondo. Se escucha de fondo, no sé si lo podéis escuchar. Se escucha el sonido de una barca, de una lancha ¿No? Que está pasando por allí, lejos. Vuelve el viento, vuelve el viento. Espero que, espero que se oiga lo que estoy diciendo porque ahora hay mucho viento, hay mucho viento. En fin.

Estaba pensando que la semana pasada os hablaba de que yo era tímido ¿No? Os decía que yo era tímido. Ya lo he dicho antes ¿Vale? No es la primera vez que hablo de este tema; yo soy muy tímido.

Es verdad que hago videos en YouTube delante de todo el mundo pero claro, yo eso no lo podría hacer, no lo podría hacer en un teatro por ejemplo. No, no lo podría hacer en un teatro delante de la gente, es que claro, cuando yo hago los videos no veo a nadie o cuando hago los podcast no veo a nadie; yo veo a la cámara y ya está ¿No? Y luego lo pongo en YouTube o lo pongo donde sea y ya, no pienso más en eso.

Pero si tuviera que ver a la gente delante, si viera las caras de la gente, si viera los ojos de la gente mirándome me sentiría muy mal, muy mal. Y cuando he hecho presentaciones en la universidad y tal pues lo he pasado siempre muy mal, muy mal.

Claro, muchos os estaréis preguntando… Uy ahora, ahora hay mucho viento, ahora hay mucho viento y me parece que quizás no se oiga bien ¿Vale? Vamos a esperar un poquito a que pase el viento.

Yo sigo caminando, estoy caminando, estoy entrando dentro del agua, estoy entrando dentro del agua; ya me siento un poco mejor ¿Vale? Al principio, la primera impresión es fuerte ¿No? Ahora ya poco a poco me estoy acostumbrando.

Tengo, bueno todavía tengo el agua un poco por encima de las rodillas ¿Eh? Todavía no me he mojado ni siquiera, no he llegado ni siquiera a la cintura ¿Vale? Todavía no he llegado ni siquiera a la cintura.

No hay mucha gente aquí en la playa, no hay mucha gente. No hay mucha gente bañándose porque hace viento, está un poco nublado, hace sol pero está un poco nublado. En fin, es un día típico de final de verano ¿Vale?

Decía, claro, si soy tímido muchos os estaréis preguntando: “Entonces este tío si es tan tímido ¿Cómo ha hecho para ser profesor durante tantos años?” Porque claro, para ser profesor tienes que estar delante de los estudiantes hablando, los estudiantes te miran, te hacen preguntas, en fin.

Pues sinceramente no es fácil, no es fácil. Hombre, tantos años pues uno se acostumbra ¿No? Uno aprende estrategias ¿Vale? Aprende estrategias para, pues para digamos dominar la situación, para controlar la situación un poco, para que no se note tanto de que eres tímido. En fin, aprendes ¿No? Es algo que se aprende con práctica ¿Vale?

Poco a poco, un poco de timidez te va pasando pero sobre todo los primeros años pues lo pasaba muy mal, lo pasaba muy mal porque no me gustaba nada ponerme delante de la gente ¿Vale? Delante de chicos jóvenes por ejemplo que bromeaban, en fin.

Yo lo pasaba, yo lo pasaba muy mal y cada año, cada año en septiembre, octubre cuando el curso volvía a empezar pues lo pasaba mal. Llegaban nuevos estudiantes y en fin. Lo pasaba mal hasta que me acostumbraba ¿No? Es lo típico, lo típico de las personas tímidas que al principio lo pasas mal y luego poco a poco te vas acostumbrando, vas aprendiendo a controlar un poco la timidez pero la timidez sigue ahí ¿No? La timidez sigue ahí y no se va, no se va nunca.

Yo eso es una cosa que he aprendido o no sé, quizás estoy equivocado pero yo creo que no sé, yo creo que cuando uno es tímido, es tímido siempre. Aprende, obviamente aprende a mejorar un poco ¿No? Aprende nuevas ideas, habilidades ¿No? Nuevas técnicas, estrategias para controlar la situación.

Y yo antes era muchísimo más tímido que ahora, cuando era joven era muy, muy tímido. Cuando era niño era también muy, muy tímido; he mejorado por supuesto, por supuesto que he mejorado pero… Pero no es fácil, no es fácil y una de las razones por las que he dejado de trabajar como profesor en la universidad, en la vida real digamos pues es esa, porque lo paso mal, lo paso mal cuando estoy con gente ¿No?

En fin, no es que quiero aislarme completamente, no es que quiero estar completamente solo, no quiero ver a nadie. No, no es eso. Yo no soy introvertido en ese sentido. A mí me gusta la gente, me gusta estar con la gente, me gusta hablar pero sí, hay situaciones, hay situaciones donde lo paso muy, donde lo paso muy mal.

Por ejemplo, lo paso muy mal en las fiestas, lo paso muy mal en las fiestas. Cuando todo el mundo se está divirtiendo, bailando, yo me da vergüenza. Me da vergüenza estar allí, no sé. No me gusta y estar delante de la gente en la universidad dando clases bueno pues, digamos que después de tantos años he aprendido a controlarlo un poco, pero realmente lo pasaba mal, lo pasaba mal y prefiero enseñar, prefiero enseñar online.

Prefiero hacer videos, prefiero hacer podcast porque es un modo de, yo me expreso mejor, en fin. No es esa la única razón ¿Eh? No es esa la única razón por la que he dejado de enseñar en la universidad, hay otras razones pero esa es una.

Y recuerdo que la semana pasada en el episodio anterior, la semana pasada os hablaba, os hablaba de una anécdota, os decía que os quería contar una anécdota y al final no os la conté. Me despisté ¿No? Perdí el hilo, perdí el hilo.

“Perder el hilo” es una expresión que uso mucho. Perdí el hilo ¿No? Perdí el hilo porque pasaba gente y tal, y al final no lo conté. Era una anécdota de cuando yo era niño, de cuando yo estudiaba francés en la escuela y el profesor un día me preguntó delante de todos: “Combien de pantalons, combien a ti?” o “Combien de pantalons as-tu?” ¿Cuántos pantalones tienes, vale?

Y yo era muy bueno en francés, yo era muy bueno; era uno de los mejores de la clase en francés. Me gustaba mucho, me gustaba mucho el francés y yo entendí. Aquí hay algo en la, hay cosas. Ay perdonadme pero hay algo en el mar, hay muchas algas. Hay medusas, hay medusas que te pueden picar ¿No? Hay medusas que te pueden picar.

No sé, siento cosas en las piernas y en los pies, no lo sé. Soy un poco miedoso ¿Eh? Soy un poco miedoso pero bueno sí, hay muchas algas, hay muchas algas y no sé si lo que me toca, no sé si lo que me está tocando en los pies y en las piernas es una alga o es una medusa o no sé qué es, o es un pez que me quiere morder. No sé qué es.

En fin, bueno. Decía esto, el profesor me preguntó: “Combien de pantalón as-tu? Combien de pantalón as-tu?” No me recuerdo, no me acuerdo bien y yo entendí perfectamente lo que me había preguntado pero me dio vergüenza responder, me dio vergüenza responder.

Yo tenía 10-12 años más o menos, me dio vergüenza responder porque no sabía qué decir, no sabía qué decir porque yo en mi casa tenía, tenía… Pues no sé, no recuerdo pero tenía unos dos o tres pantalones, no lo sé pero en aquel momento pensé que los otros niños, los otros niños se iban a reír de mí; si yo decía: “Tengo un pantalón” se iban a reír de mí porque no sé, iban a pensar que yo no tenía, no tenía muchos pantalones, no tenía dinero, mi familia no tenía dinero para comprar más pantalones. No sé, no me acuerdo bien.

Pero yo me comí mucho el coco, me comí mucho el coco. Le di muchas vueltas a las cabeza y al final me bloquee, al final no dije nada y el profesor me mandó al final de la clase. Porque en la clase de francés, este profesor a los estudiantes que eran buenos, era como un juego. Era un juego, era un juego, no sé si era muy pedagógico realmente pero el juego consistía en que si contestabas mal a una pregunta te quitaban puntos y si contestabas bien te daban puntos. Era un juego ¿No?

Y entonces al final en clase de francés, los mejores estaban al inicio de la clase y los que no sabían nada estaban al final. No era muy pedagógico pero en fin, yo qué estaba en las primeras filas como no, me bloqueé y no contesté esa pregunta tuve que irme atrás, tuve que irme a la última final, a donde estaban los que no sabían nada de francés.

Y todo, todo porque me daba vergüenza contestar aquella pregunta ¿No? Esta es una anécdota que yo quería explicar la semana pasada para explicaros porqué soy, no, para explicaros cómo soy yo, cómo he sido siempre; tímido ¿No? Muy tímido que me da vergüenza hablar en público de sobre todo de tomas personales.

Hombre, ahora no soy como era de niño pero digamos que me sigue dando vergüenza hablar de ciertos temas y entiendo que muchos estudiantes en clase no quieran hablar de ciertos temas personales ¿Vale? Esa era la idea que os conté la semana pasada en el episodio anterior y esa era la anécdota que al final no os pude contar.

Y esta semana sí, bueno me estoy enrollando, me estoy enrollando como una persiana. Me estoy enrollando como una persiana. Esta semana yo también estaba pensando también sobre esto de la timidez, estaba pensando: “Caramba soy tímido, soy tímido pero estoy aquí en la playa, estoy medio desnudo ¿Vale? Estoy medio desnudo en la playa como todo el mundo ¿No?” Con el bañador, todo el mundo lleva un bañador. Las mujeres llevan bikini normalmente y los hombres pues llevan bañador y tengo los últimos meses he engordado un poco ¿No? Entonces tengo un estómago, una barriga ¿Vale? Tengo una barriga, una panza como Sancho Panza ¿No? ¿Os acordáis de Sancho Panza, el amigo de Don Quijote, no?

Pues tengo un poco de panza, tengo un poco de barriga ¿No? Un poco más cariñoso, se dice: “Barriguita. Tengo barriguita.” Bueno, no tengo barriguita, tengo una señora, tengo una señora panza, tengo una señora barriga pero no me da vergüenza, no me da vergüenza.

Estoy aquí en la playa, medio desnudo, bueno no medio desnudo, con el bañador ¿No? Como todo el mundo, no me da vergüenza, nada. Me da igual. Y pensaba ¿Cómo es posible esto? Porque yo qué sé, me parece raro ¿No? Me parece raro, ¿Por qué no nos da vergüenza ponernos medio desnudos en la playa? ¿Por qué no nos da vergüenza ponernos medio desnudos en la playa?

Ahora se está levantando un poco más de viento, se está levanto un poco más de viento. Estoy, estoy todavía, todavía no me he metido dentro del agua ¿Eh? Todavía no me he metido dentro del agua, estoy todavía aquí, hablando con vosotros mientras camino dentro del agua y poco a poco me estoy acostumbrando ¿No? Poco a poco me estoy acostumbrando.

Ahora tengo el agua a la altura de la cintura, a la altura de la cintura. Tengo el agua a la altura de la cintura, me estoy acostumbrando poco a poco al frío del agua, a la temperatura del agua. Ya no me parece tan fría como antes, pero bueno, os cuento eso para que veáis un poco la situación donde estoy ¿No?

Llevo un bañador rojo, por si queréis imaginar bien donde estoy y cómo estoy. Llevo un bañador rojo, estoy metido en el agua, tengo el agua hasta más o menos la cintura, ya más o menos llegando al estómago, a la barriga, a la panza, a mi señora panza y… Y sí, estaba diciendo que es raro ¿No? Es raro que no me de vergüenza, que no me de vergüenza estar medio desnudo aquí, en medio del agua. Nunca me ha dado vergüenza venir a la playa, nunca me ha dado vergüenza, nunca he tenido problemas con ponerme bañador en la playa ¿No?

Y eso, ¿Por qué será eso, por qué será eso? Quizás porque estoy acostumbrado hacerlo desde pequeño, quizás sí, quizás porque yo siempre he venido a la playa desde que era niño ¿No? Entonces para mí no es un problema pero alguna vez he conocido gente, alguna vez he conocido gente que no ha ido a la playa de niño y cuando van de mayor, les da vergüenza ¿No? Tienen un poco de vergüenza, les da reparos ¿No? Les da reparos o reparo, no sé. Ahora no recuerdo cómo se dice. ¿Les da reparo? Les da reparo. Sí, les da reparo ponerse bañador, les da reparo ponerse bañador, les da vergüenza.

Entonces ¿De qué estaba hablando? Que estoy perdiendo el hilo otra vez. Pues eso, ¡Ah! Yo creo que puede ser eso o puede ser que de niños no fueron a la playa con su familia, no se acostumbraron de pequeño o puede ser, yo qué sé, por otros motivos.

Otro motivo, otro motivo puede ser por ejemplo porque son muy tímidos, más tímidos que yo por ejemplo, son más tímidos que yo, no lo sé. Quizás yo soy tímido pero no tanto.

Y también he estado pensando la importancia del contexto, la importancia del contexto porque yo por ejemplo estoy aquí en bañador y las mujeres están en bikini, es como estar, es como… Vamos, un bañador es como llevar unos calzoncillos, ropa interior. Más o menos es eso, estar en calzoncillos. Y las mujeres están pues como si fueran, como si llevaran solamente las bragas y el sujetador. Un bikini es eso, es unas bragas y un sujetador.

Bueno pues, pero en la playa no hay ningún problema. A nadie o casi nadie les da vergüenza ponerse en la playa con bañador y bikini, pero si vas a la ciudad, si vas por la ciudad no se hace, no se hace. Se ve muy mal. Yo no me pondría, yo no me quitaría la camisa o la camiseta en el centro de una ciudad, me daría mucha vergüenza y la mayoría de la gente no lo hace ¿No?

Una mujer no iría en bikini por el centro de la ciudad, bueno depende ¿No? Pero digamos que en general. Es el contexto, es la importancia del contexto. Claro porque aquí estamos en la playa, todo el mundo está así, está aceptado, nadie… A todo el mundo le parece bien, nadie te mira, entonces en ese contexto estar medio desnudo es normal, no hay ningún problema ¿Vale? Y eso me parecía interesante, eso cómo cambiar el contexto cambia la percepción que tenemos de las cosas, eso es muy importante.

No sólo para venir a la playa, también es muy importante por ejemplo para aprender español. Yo todo, todo lo relaciono, todo lo relaciono con el español ¿Os habéis dado cuenta, no? Todo lo relaciono con el español.

Claro… Aprender español, aprender un idioma, aprender cualquier idioma está muy relacionado con el contexto. Muchas veces me preguntan: “Oye Juan, ¿Qué significa esta expresión? O “¿Qué significa esta palabra?” Y es muy difícil dar una definición porque depende del contexto, depende del contexto. Por eso yo cuando hablo de aprender español en contexto lo que quiero decir es que claro, aprender listas de palabras como en un diccionario es súper difícil, es muy difícil, es artificial. Es mucho mejor aprender en el contexto ¿No? En el contexto, en la situación en la que se usan esas palabras, esas… Ay me está llegando el agua al estómago.

Es la situación, es la situación la que te dice cómo se usan esas palabras y esas expresiones. Y es así como te vas a recordar, como te vas a recordar esas palabras, como vas a aprender bien cómo se usan esas expresiones ¿No? No sé si me explico, no sé si me explico. Yo creo que el contexto es fundamental, el contexto es fundamental para todo ¿No?

En muchas situaciones ¿No? Pero en esto de los idiomas pues es así ¿No? Es como en la playa ¿No? Si estás, si estás como yo estoy yo ahora medio desnudo aquí en la playa no pasa nada porque el contexto lo explica ¿No? Porque el contexto está aceptado, en este contexto está bien en otros contextos no, en otros contextos no. Si voy a un restaurante no puedo ir bañador.

Lo mismo pasa con las palabras, lo mismo pasa con los idiomas, lo mismo pasa con las expresiones de un idioma o la gramática. Si estás usando una palabra en un contexto es diferente de cómo se usa en otro contexto o del significado que tiene en otro contexto. ¿Vale? Y por eso lo mejor para aprender esas palabras, esas expresiones y sobre todo para aprender qué significa y cómo se usan realmente, lo mejor no es aprenderlas en una lista o en un diccionario, lo mejor es aprenderlas en el contexto ¿Vale? En el contexto en el que se usan para ver exactamente cómo se usan ¿Sí?

No sé si me explico, no sé si me explico porque estoy intentando meterme en el agua y no puedo, hace mucho frío. Hace frío ¿Eh? Y no, en fin. Me he acostumbrado, tengo ya casi la mitad del cuerpo dentro del agua pero la parte más difícil llega ahora, la parte más difícil llega ahora. Para mí lo más difícil es todo el estómago, el pecho ¡Ay, ay! Me da mucho frío.

Chicos, lo vamos a dejar aquí por hoy. Voy a intentar meterme dentro del agua ¿Vale? Muchas gracias a todos los que estáis dejando críticas en los videos, vuestra opinión al podcast y en otras plataformas; muchísimas gracias por vuestro apoyo. Eso me ayuda muchísimo.

No puedo contestaros ¿Vale? No puedo contestaros pero os mando a todos y a todas os mando un beso muy fuerte por vuestros reviews y porque eso me anima ¿Vale? Eso me anima. Eso me dice que lo estoy haciendo bien. Ese es el tipo de podcast que les gusta y eso me anima a seguir adelante, a seguir haciéndolo.

Hoy me enrollado un poco ¿Vale? He pedido un poco el hilo varias veces. Es difícil, es difícil concentrarse cuando estoy aquí intentando entrar dentro del agua ¿Vale?

Venga, un beso y nos vemos no, no nos vemos. Nos escuchamos la próxima semana aquí en “Español con Juan.” ¡Ay qué fría, ay qué fría! ¡Ay qué fría, qué fría. Qué fría está coño!

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